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Plásticos flexibles: una nueva forma de construir vidas
21 Apr, 2021

Plásticos flexibles: una nueva forma de construir vidas

 

Una de las tareas de los gobierno en el mundo es poder brindar condiciones dignas, quizá una vivienda sostenible a millones de familias, que, a diario, duermen en la penumbra o deambulan como nómadas sin éxito, para encontrar cómo y donde pasar la noche.

Y por ello, proyectos de construcción con materiales tradicionales se convierten en sueños efímeros al calcular el valor de los mismos y su proyección. Anhelos, necesidades y promesas inconclusas. Un círculo vicioso que no desaparece.

Sin embargo, existen proyectos que aportan conocimiento y nuevas alternativas para permitir que dichas promesas pasen de la palabra a los hechos, reduciendo no solamente costos y aumentando impactos de vida, si no, generando una contribución sumamente importante en el cuidado del medio ambiente.

Uno de ellos es Botellas de Amor, de Antioquia para el mundo entero, capaz de reciclar anualmente cerca de 100 toneladas de reciclaje flexible que terminan transformando en listones de plástico reciclado, lo que permite la construcción en firme de casas, parques infantiles, bibliotecas, entre otras estructuras que benefician a centenares de poblaciones.

El plástico flexible es todo aquel que viene, especialmente, en los productos comestibles como empaques, envolturas, protección, bolsas y demás, que, en su mayoría, terminan en diferentes rellenos sanitarios.

"Todo empezó hace 12 años cuando decidí construir mi casa a base de productos reciclables. Ahí entendí de la necesidad del cuidado del medio ambiente y pude estudiar para desarrollar metodologías que fueran sostenibles y duraderas. Fue entonces como a través de un modelo tipo panel, pudimos convertir el plástico flexible en materiales reciclables que, no solo ahorran costos, si no tiempo en construcción", precisó Jhon Berrío López, director ejecutivo de Botellas de Amor.

Y es que una casa, que con materiales tradicionales se demora hasta una semana para levantar sus cimientos, con plástico reciclable puede hacerlo en tan solo 24 horas, acelerando los procesos de construcción y beneficiando a mayor cantidad de comunidades.

"Para la elaboración de una casa es necesario tener, inicialmente, cinco toneladas de plástico reciclable. Si entendemos que en Colombia al año se desperdician 1.500 toneladas al día de estos materiales, quiere decir que si tuviéramos una conciencia del impacto ambiental y social, podríamos construir, a diario, 300 casas para las personas que más lo necesitan", añadió Berrío López.

Pero el impacto no solamente es socio-ambiental, también es económico. Los listones de plástico reciclado se convierten posteriormente en mobiliario, parques, silletería, entre otros productos que son vendidos a base de madera plástica. Su venta y generación de recursos permiten la sostenibilidad del proyecto y la oportunidad de destinar recursos para subsidiar donaciones de casas, con amor. Hasta el momento han entregado 34 nuevos hogares.

"Lo bueno de este proyecto es que nos hemos dedicado a estudiarlo, a trabajarlo y hoy contamos con certificaciones que nos permiten trabajar con tranquilidad. Tanto Icontec como el Ministerio de Vivienda, nos han permitido avanzar en el proyecto y escalarlo a nivel internacional. Hoy queremos trabajar por cuatro millones de viviendas realizadas con esta modalidad en Sudamérica", contó Jhon.

En la mayoría de proyectos a nivel nacional e internacional, la llegada de la pandemia del Covid-19 fue la interrupción de procesos o la finalización de objetivos. Sin embargo, para esta Fundación, fue la excusa perfecta para concientizar a los colombianos acerca del reciclaje y abordar una temática que, más allá de su legislación, le hace falta divulgación y apoyo de la empresa privada, según Berrío. 

"Anualmente nosotros estábamos en capacidad de recibir al año, 96 toneladas de reciclaje flexible empacado en botellas. En 2020, con la pandemia y la concientización en diferentes regiones, logramos reunir 249 toneladas de este material, algo que ya se salió de nuestra capacidad de recepción y transformación", sostuvo el Director de la Fundación.

Por eso hoy, ser finalista de la convocatoria "Juntos Por el Planeta", liderada por Unilever y RECON, en la categoría 'Mejor Plástico', es un aliciente para empezar a conformar estrategias de recolección y transformación de los materiales reciclables. 

"Con esto, el año pasado creemos que dejamos de recibir 770 toneladas de material de plástico flexible porque ya no tenemos cómo administrarlo. Es por esto, que de poder obtener los recursos, queremos invertir en logística que nos permita ampliarnos y poder llegar a más regiones en el corto y mediano plazo", dijo Berrío.